Hay cosas que son evidentes desde que tenemos uso de razón, pero no es hasta que desarrollamos cierta práctica en este uso que realmente cobran un sentido profundo y abarcador. Digo esto sin ánimos de menospreciar la mente infantil, cuya agudez y tendencia hacia lo fantasioso es imprescindible conservar a través de todas las etapas humanas para poder tener un panorama más nutrido de lo que pasa a nuestro alrededor, para tomar decisiones más sabias.
Hay cosas que simplemente tienen que pasar para poder dar el siguiente paso. Entre estas, paradójicamente, la más importante es el tiempo. Siempre el tiempo. Para recordar con detenimiento aquellos momentos elegidos para conservar y saborear más tarde en la vida. Para poder ver hacia atrás y buscar referencias entre nuestras experiencias. Para repasar y descartar caminos y, finalmente, para sanar.
Pues he dejado pasar el tiempo parada en una esquina observando, corriendo y sintiendo el viento fuerte contra mi cara, dejándome arrastrar por la corriente, de todos los modos posibles. He tomado bocanadas gigantes y he estado sumergida largos ratos. He pensado, he trabajado, no he descansado. Me he parado al borde. He estirado mis brazos hacia el sol, mis piernas hacia la tierra; me he dado la vuelta y he empezado el lento camino de regreso. He estado acumulando equipaje físico y emocional, tratando de filtrar la chatarra que se cuela desde todas las direcciones y creo que ahora puedo empezar a soltar lentamente el vapor y bajar revoluciones. Visto desde la distancia, todo ha sido como un caldo cocinándose por horas. Recogiendo sabores y aromas de lo que le roce, de lo que le penetre y de lo que se sumerja en él. Algo que alimenta y se alimenta y que no se puede apurar. Ha sido necesario.
A pesar de la sensación de remolinos me siento depurada. He llegado a un lugar más sereno del mar, a una isla desierta donde abastecerme tranquilamente. Después de la locura, las largas noches en vela, el cansancio y la confusión, he tocado tierra y el momento se siente como cristalizado en el tiempo, inmortalizado. Rebozo con tanto ímpetu y anticipación y me siento lista. No sé para qué, pero lista.
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April 07, 2008
December 11, 2007
Hace 3 años...
Diego nació un 11 de diciembre, apenas un par de horas después de haber empezado el día.
No me acuerdo a qué edad le salieron los dientes o dijo su primera palabra... pero me acuerdo bien que justo al nacer lo pusieron muy cerca mío para presentarnos formalmente, él todavía pegando gritos, y apenas le dije unas cuántas palabras, algunas que había estado practicando por unos nueve meses, se calmó y todo en el cuarto fue silencio.
Si mal no recuerdo esa fue la primera y última vez que hubo silencio en el mismo cuarto en el que estaba Diego...

No me acuerdo a qué edad le salieron los dientes o dijo su primera palabra... pero me acuerdo bien que justo al nacer lo pusieron muy cerca mío para presentarnos formalmente, él todavía pegando gritos, y apenas le dije unas cuántas palabras, algunas que había estado practicando por unos nueve meses, se calmó y todo en el cuarto fue silencio.
Si mal no recuerdo esa fue la primera y última vez que hubo silencio en el mismo cuarto en el que estaba Diego...

November 17, 2007
Preparación para una noche larga

El viernes tuvimos el placer de tener en la casa, después de demasiado tiempo de no vernos, a nuestras amigas Alina y Deborah y a una regular, nuestra comadre Anna. Fue una reunión social-musical si se quiere. Celebrábamos el hecho de poder echar una buena conversa entre amigas (debo delatar la presencia de un infiltrado amistoso cuyo nombre me reservo -a ver si reconocen su brazo o su pierna en algunas de las fotos) y dábamos inicio formal al calentamiento de motores para la noche del próximo 27, durante la cual escucharemos desde las profundidades de un mar de gente a Gustavo Cerati, Charlie Alberti y Zeta Bosio tocar juntos después del paréntesis de diez años y otra vez como Soda Stereo.
Sólo se podía poner Soda y tomar soda... mentira, hice sangría. DJ Anna se encargó de llenar el espacio de unas cuatro horas de los temas de Soda de antaño, de cuando mis hermanos me enseñaron Persiana Americana en guitarra (ya no me acuerdo de las notas), escuchamos cosas más recientes, temas a los que ya se le empezaba a escapar hacia la superficie el toque Cerati (ese que salió a flote para salvar a los que nos quedamos medio náufragos después de que se hundiera el barco). Hubo tanda de complacencias y dedicaciones y coros y tonos para todos los gustos, humores y caprichos musicales. Cerramos la maratón viendo buena parte del "Ultimo Concierto" (antes del último de verdad).
Chicas, la compañía fue exquisita (sin mencionar el menú!). Va un agradeciemiento total por lo bien que la pasamos. Fotos aquí.
November 06, 2007
October 25, 2007
Mamá y niños contra el mundo!
El domingo decidí aprovechar el solazo, que no es garantía de que no va a caer un chaparrón, pero que definitivamente invitaba a salir de la casa, para dar una vuelta con los niños. El plan era llevar a Pablo a algún rincón del Causeway para que se diera gusto montando skate, a Diego ponerlo a patear balón conmigo un rato y a Julia parquearla bajo algún árbol y cruzar los dedos para que no le cayera caca de pájaro encima (jajajaa mentira). Para meterle un toque environmentally friendly a la salida, los llevé primero a Punta Culebra, donde está el Centro de Exhibiciones Marinas del Instituto Smithsonian, visita que siempre es del total agrado de grandes y chicos en mi familia.


Al final no tuvimos mucho tiempo para hacer el resto de las actividades planificadas, pero fue lo suficiente para saciar la sed de skate de Pablo mientras Diego y yo comíamos burundangas. Álbum de fotos completo aquí!!


Al final no tuvimos mucho tiempo para hacer el resto de las actividades planificadas, pero fue lo suficiente para saciar la sed de skate de Pablo mientras Diego y yo comíamos burundangas. Álbum de fotos completo aquí!!
October 24, 2007
Y ¿dónde está mi tajada de "desarrollo"?
Recientemente leí un artículo que trataba brevemente el tema de la Responsabilidad Social Empresarial en Centroamérica y entre sus primeras líneas encontré una idea lógica y hasta obvia, pero increíblemente difícil de aplicar a este paisito tropical. Decía que las empresas, principales indicadores de la competitividad de un país en muchos sentidos, deben ser rentables no sólo para sobrevivir sino para estar en capacidad de establecer nexos tangibles y perdurables con la sociedad en la que operan para que esta prospere, pero más importante, para ayudar a asegurar su desarrollo. Ahh.... el bendito desarrollo. Si la cantidad de desarrollo de este país fuera directamente proporcional a la cantidad de veces que se menciona esta palabra. Si tan sólo... Pero como muchas otras cosas que se ven a diario, que van en sentido contrario a toda lógica, parace que es al revés.
Los nexos, decía el artículo, entre estas empresas rentables y una sociedad próspera, definen en gran medida cuánto ésta puede progresar y cuántas oportunidades pueden surgir para impulsar y no detener, o en ciertos casos invertir el desarrollo. Francamente escribir estas líneas me llena de tristeza y frustración cuando pienso en lo que está pasando en Panamá y cómo todo un país está dejando que pase frente a sus ojos. Como sociedad muchas veces somos egoístas, avaros, codiciosos y finalmente deshonestos hasta con nosotros mismos porque no es posible que se tenga en las manos planos para erigir todo tipo de estructuras monstruosas disfrazadas de grandes proezas arquitectónicas pero inconsistentes con la realidad de nuestro paisaje, a la vista signos contundentes que alertan sobre una catástrofe inminente pero disimulados con mercadeo barato, todo un paquete de información sobre el tema al alcance y no pensar que nada de eso nos va afectar negativamente. Tal vez al final de cuentas lo que más somos es ingenuos.
No he viajado tanto como me hubiese gustado, pero sí lo suficiente como para haber aprendido que en otros lugares, tanto de este lado del charco como del otro, hay un elemento que ha tenido una presencia ineludible dentro de la construcción de las ciudades o más bien de las sociedades: la sostenibilidad, la capacidad de beneficiar de manera genuina no solo a quienes viven en el presente sino a quienes ocuparán nuestros puestos en el futuro. Eso lo pensé la primera vez que viajé como adulto jóven y vi las diferencias físicas y aquellas que sobresalen entre nuestra actitud y la que se percibe en otros lugares del planeta. Un ejemplo es el principio de la Responsabilidad Social Empresarial, que más que un título atractivo que colgar en las paredes de las oficinas, es una cuestión de actitud y hasta de crianza. Los niños que ven que sus padres trabajan y funcionan sólo para beneficiar a la economía familiar y no para aportar a la sociedad en la que viven son criados con la idea de que lo importante en la vida es tu propio bienestar por encima del de los demás y por encima de cualquier consecuencia que la búsqueda de esto tenga para quienes nos rodean. Tal vez por eso me asomo por la ventana de mi apartamento y veo cómo mes tras mes me han ido tapando la vista que tuve otrora, edificios colosales puestos ahí por gente a quién no le importa que ahora habrá más contaminación en el aire y en el agua y menos árboles; más residentes en la misma área contribuyendo al volumen de aguas servidas; un tránsito vehicular que las calles de la ciudad, pobremente planificadas, ni remotamente soportan y un soberano caos por donde se mire. Me cuesta creer que en todos los años que llevo consciente de las diferencias entre Panamá y lugares en los que se aprecian la naturaleza, las edificaciones con valor histórico y cultural y otras riquezas -que abundaban aquí, ahora no tanto- no se haya modificado nuestro rumbo. Todo lo contrario, hemos puesto el pie en el acelerador y vamos a toda máquina embistiendo de frente al principio de la sostenibilidad y a la planificación lógica y minuciosa de los espacios en los que vivimos.
Este monstruo es difícil de combatir, anda agitando billetes frente a las narices de personas en posiciones clave con una disposición y falta de principios también claves y así va haciendo girar silenciosamente las piezas de su engranaje. Se puede encontrar algo de consuelo en el hecho de que asimismo, también de manera silenciosa y tal vez hasta imperceptible, se puede empezar a hacer una diferencia con acciones pequeñas, cosas del día a día, que si se suman pueden llegar a parársele de frente al monstruo. Esas acciones, a su vez, servirán de ejemplo a nuestros hijos y ellos aprenderán a ser responsables por su pedacito de Tierra, se les creará la consciencia de que con cada acción que tomen se enfrentan a la decisión de cavar su propia tumba o sacarse ellos mismos del hueco pues nadie más lo hará en su lugar. A pesar de los muchos matices y manifestaciones de este problema la solución no necesariamente requiere el análisis o intervención de físicos nucleares, tal vez sea cuestión de abrir los ojos y remar todos en la misma dirección.
Los nexos, decía el artículo, entre estas empresas rentables y una sociedad próspera, definen en gran medida cuánto ésta puede progresar y cuántas oportunidades pueden surgir para impulsar y no detener, o en ciertos casos invertir el desarrollo. Francamente escribir estas líneas me llena de tristeza y frustración cuando pienso en lo que está pasando en Panamá y cómo todo un país está dejando que pase frente a sus ojos. Como sociedad muchas veces somos egoístas, avaros, codiciosos y finalmente deshonestos hasta con nosotros mismos porque no es posible que se tenga en las manos planos para erigir todo tipo de estructuras monstruosas disfrazadas de grandes proezas arquitectónicas pero inconsistentes con la realidad de nuestro paisaje, a la vista signos contundentes que alertan sobre una catástrofe inminente pero disimulados con mercadeo barato, todo un paquete de información sobre el tema al alcance y no pensar que nada de eso nos va afectar negativamente. Tal vez al final de cuentas lo que más somos es ingenuos.
No he viajado tanto como me hubiese gustado, pero sí lo suficiente como para haber aprendido que en otros lugares, tanto de este lado del charco como del otro, hay un elemento que ha tenido una presencia ineludible dentro de la construcción de las ciudades o más bien de las sociedades: la sostenibilidad, la capacidad de beneficiar de manera genuina no solo a quienes viven en el presente sino a quienes ocuparán nuestros puestos en el futuro. Eso lo pensé la primera vez que viajé como adulto jóven y vi las diferencias físicas y aquellas que sobresalen entre nuestra actitud y la que se percibe en otros lugares del planeta. Un ejemplo es el principio de la Responsabilidad Social Empresarial, que más que un título atractivo que colgar en las paredes de las oficinas, es una cuestión de actitud y hasta de crianza. Los niños que ven que sus padres trabajan y funcionan sólo para beneficiar a la economía familiar y no para aportar a la sociedad en la que viven son criados con la idea de que lo importante en la vida es tu propio bienestar por encima del de los demás y por encima de cualquier consecuencia que la búsqueda de esto tenga para quienes nos rodean. Tal vez por eso me asomo por la ventana de mi apartamento y veo cómo mes tras mes me han ido tapando la vista que tuve otrora, edificios colosales puestos ahí por gente a quién no le importa que ahora habrá más contaminación en el aire y en el agua y menos árboles; más residentes en la misma área contribuyendo al volumen de aguas servidas; un tránsito vehicular que las calles de la ciudad, pobremente planificadas, ni remotamente soportan y un soberano caos por donde se mire. Me cuesta creer que en todos los años que llevo consciente de las diferencias entre Panamá y lugares en los que se aprecian la naturaleza, las edificaciones con valor histórico y cultural y otras riquezas -que abundaban aquí, ahora no tanto- no se haya modificado nuestro rumbo. Todo lo contrario, hemos puesto el pie en el acelerador y vamos a toda máquina embistiendo de frente al principio de la sostenibilidad y a la planificación lógica y minuciosa de los espacios en los que vivimos.
Este monstruo es difícil de combatir, anda agitando billetes frente a las narices de personas en posiciones clave con una disposición y falta de principios también claves y así va haciendo girar silenciosamente las piezas de su engranaje. Se puede encontrar algo de consuelo en el hecho de que asimismo, también de manera silenciosa y tal vez hasta imperceptible, se puede empezar a hacer una diferencia con acciones pequeñas, cosas del día a día, que si se suman pueden llegar a parársele de frente al monstruo. Esas acciones, a su vez, servirán de ejemplo a nuestros hijos y ellos aprenderán a ser responsables por su pedacito de Tierra, se les creará la consciencia de que con cada acción que tomen se enfrentan a la decisión de cavar su propia tumba o sacarse ellos mismos del hueco pues nadie más lo hará en su lugar. A pesar de los muchos matices y manifestaciones de este problema la solución no necesariamente requiere el análisis o intervención de físicos nucleares, tal vez sea cuestión de abrir los ojos y remar todos en la misma dirección.
September 30, 2007
Weekend Activity
This weekend was kinda hectic for me because on top of all of the kids' social, sports and family activities I managed to escape my motherly obligations for about 2 or 3 hours Friday night and go see Cain & guest play at El Pavo. I know, shame on me... but I had a great time! And it was all done for a good cause: my brother and Ivan were singing that night. It actually turned out to be a bit of a sacrifice because I could barely stand the excessive amount of cigarette smoke and loud music. What d'ya know. I AM getting old!
Anyway, on Saturday the music was supposed to continue since we were to attend the inaugural concert for SembrArte, which is basically some local artists contributing with their art to kick up Summit Park. However, the rain had other plans in store for everyone. The concert was cancelled (we learned after having made the half-hour trip plus like 6 hours of getting everyone and everything ready) and we chose to go for a nice stroll instead to check out the murals. At the end of the trail, where the concert was to be held, we found many of our friends whom I hadn't seen in ages, some who would have played, and it turned out to be well worth the trip out there.

Anyway, on Saturday the music was supposed to continue since we were to attend the inaugural concert for SembrArte, which is basically some local artists contributing with their art to kick up Summit Park. However, the rain had other plans in store for everyone. The concert was cancelled (we learned after having made the half-hour trip plus like 6 hours of getting everyone and everything ready) and we chose to go for a nice stroll instead to check out the murals. At the end of the trail, where the concert was to be held, we found many of our friends whom I hadn't seen in ages, some who would have played, and it turned out to be well worth the trip out there.
Click on the pics below to check out the albums.

September 20, 2007
Julia



A petición popular y para evitar más reclamos he aquí unas fotillos de la Julia tomadas hoy. Not much more to say except she's a delight and a very considerate boss so far. Se siente muy fuerte la presencia de un nuevo miembro en la familia, aunque todavía no nos ha caído el peso de ser cinco, como muchos auguraron con ojos como platillos y expresiones de mitad horror-mitad lástima. Supongo que por eso bien reza el dicho que dice que donde come uno comen dos y así sucesivamente... Además, Pablo es una ENORME ayuda y con Diego he contratado ayuda! jajaj (Pero por si las moscas, para cualquier donación contactar a la administración de este sitio...)
All in all, the first weeks are very tough, there's no getting around that. I have not slept through the night, not even 5 straight hours, during all this time (and I guess it's kinda starting to hit me - note the Spanglish, very seldom used on my posts). However, I am not really doing much more than sleeping and eating when Julia sleeps, nor does anyone expect me to do anything else. I'm starting to wonder for how long I'll be able to play the "I just gave birth and I'm breastfeeding" card.


I most definitely love being a mom more than anything else in the whole universe -more than music, more than chocolate- but it's the toughest job around, do not be fooled by my enthusiastic-romantic take on the whole thing. It's also the most rewarding. Como diría mi papá, no hay nada realmente bueno en esta vida que sea rápido, fácil o gratis.
Ok, I guess there was a bit more to say...
September 07, 2007
Nacimiento de Julia

Parece mentira, pero cuando para algunas cosas me sobran las palabras, adjetivos, opiniones, etc., etc. etc., para otras, usualmente más importantes o significativas, me quedo corta.
Este evento, sin precedentes en nuestra familia, no es la excepción a esa categoría de cosas que tienen esa trascendencia y profundidad, pero que lo dejan a uno con una emoción tan intensa que las palabras le quedan chicas a la hora de describirlo.
Así fue la llegada de Julia...
Mi persona favorita en el universo (por lo menos por unas horas): la anestesióloga!!Y mientras yo posaba para la cámara, buscando mi mejor ángulo, los doctores me hacían toda clase de maldades, tratando de traer a la muchacha a este mundo.
Hora: 12:05 a.m. del viernes 31, unos 3 minutos después del nacimiento.
Julia recibe unas visitas muy importantes.En la foto, Pablo, el orgulloso hermano mayor.
Pablo y Diego haciendo relajo en el cuarto.
Julia Zevallos EarleAugust 27, 2007
Preview of Julia!
Today we went to check out how little Jules was doing and also whether we should expect any action any time soon or what. Everything's good, in fact so good she doesn't seem to have any plans to come out around these days.
So looks like I'll be able to attend with Gustavo, for like the tenth year in a row, Fiesta Alrededor del Mundo, and no less important, get a few more precious hours of sleep before I'm recruited...
Anyway, I give you... JULIA! The most beautiful baby in the world. ;)
So looks like I'll be able to attend with Gustavo, for like the tenth year in a row, Fiesta Alrededor del Mundo, and no less important, get a few more precious hours of sleep before I'm recruited...
Anyway, I give you... JULIA! The most beautiful baby in the world. ;)
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